Periodistas asesinados en Honduras

Cuando Karlo Villatoro, hijo del malogrado periodista Alfredo Villatoro, recuerda el crimen de su padre no puede contener las emociones. “Uno aprende a sobrellevar el dolor, pero jamás se olvida”, dice mientras se acomoda los lentes y comienza a darle vuelta a un bolígrafo que sostiene con las dos manos.

Hace tres años jamás se imaginó que su vida cambiaría tanto con la muerte de su padre. Ahora es diputado del Congreso Nacional por el Partido Nacional y desde hace dos meses dirige una oficina de programas sociales de la Presidencia de la República.


Lo único que no ha cambiado en este tiempo es la enredada trama alrededor del caso de su padre. “Yo sigo pensando que el caso no está resuelto mientras no se halle a los autores intelectuales”, señala en alusión a los secuestradores a quienes se les condenó por la muerte del estelar coordinador de la radio HRN.

“Pero sería egoísta también solo pedir justicia por el crimen de mi padre, cuando sé que hay más familias pidiendo por aquellos periodistas que fueron asesinados y sus crímenes siguen impunes”, agrega.

“Me pongo en lugar de esos hijos huérfanos, en el lugar de sus padres, hermanos y sus esposas que están sufriendo en silencio porque pasan los años y nadie les da respuesta”, recalcó.

SOLO 6 DETENIDOS

El informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) indica que los tribunales de justicia encontraron culpables a 6 personas de ultimar a cuatro periodistas, de los 40 que han muerto desde el año 2003.

Guarda prisión el homicida del periodista Jorge “Giorgino” Orellana, ultimado el 20 de abril del 2010 en San Pedro, y a uno de los implicados en el asesinato del periodista Aníbal Barrow, ultimado el 24 de junio del 2013.

Además, fueron declarados culpables con sentencia definitiva el victimario del comunicador social Héctor Francisco Medina Polanco, muerto el 10 de mayo del 2011, y tres personas vinculadas en el secuestro agravado contra el periodista Alfredo Villatoro, asesinado el 15 de mayo del 2012.

Según este mismo informe, entre el 2010 y el 2013 se contabilizó el mayor número de muertes violentas al totalizar 33 periodistas y comunicadores sociales, que representan el 82.5 por ciento del total de reportadas desde el 2003. Curiosamente, muchos de estos crímenes ocurrieron en el mes de mayo, cuando se celebra, el 25, el Día del Periodista hondureño.

Al revisar cada caso, se puede observar que 36 comunicadores sociales, que representan el 90 por ciento, fue ultimado con arma de fuego, uno con arma blanca, dos estrangulados y uno que se desconoce el tipo de arma que usaron para quitarle la vida.

Además, 15 laboraban en estaciones de radio, 11 en televisión, cinco combinan su trabajo en radio y televisión, dos en el área de comunicación o de relaciones públicas, uno como reportero gráfico y editor de noticias y en seis casos no existen registros en dónde laboraban al momento de su muerte.

A nivel departamental, Francisco Morazán reporta la muerte violenta de 14 periodistas y comunicadores sociales; Cortés, 8; Atlántida, 4; Olancho, 3; El Paraíso, 3; Copán, 2; Colón, 2; Santa Bárbara, 1; Yoro, 1; Lempira, 1 y Choluteca con 1.

ME CANSÉ DE CONTAR

En el otro extremo de los familiares de las víctimas se encuentra el diputado de la Democracia Cristiana en el Congreso Nacional, Augusto Cruz Asencio, una de las voces valientes que desde hace muchos años ha pedido protección para los periodistas y que se esclarecieran los casos.

“Me cansé de contar los crímenes y ver que nunca se hizo nada. En aquel entonces solo había ocurrido ocho y por eso pedía protección”, dijo Asencio, quien antes de incursionar en política laboró por muchos años como analista radial.

 “Hoy contamos con una ley, qué bueno, pero lamentablemente ahora el número de periodistas pasan los 40, eso es lamentable”, cuestionó, refiriéndose a la reciente normativa aprobada por el actual Congreso Nacional y que brinda protección a periodistas, abogados, defensores de derechos humanos, fiscales y activistas ambientales.

Al igual que muchos familiares, el congresista se queja también por la forma en que las autoridades policiales han abordado los casos, sin revelar los motivos racionales del crímenes y, a veces, dejando un manto de especulación entre la población.

“Nunca se sacó a la luz el avance de las investigaciones. Cualquiera que sean las causas probables, la Policía debe decirlo, es lo mejor, para que la gente y los familiares lo sepan y no quede en el ambiente las famosas frases que andaban en pasos malos, era homosexual o narcotraficante”, precisó.

“Nuestra exigencia fundamental es que se haga una investigación seria, que permita juzgar y condenar a los responsables de este crimen”, declaró al respecto en su momento Ismael Moreno, durante la conferencia de prensa sobre el crimen del periodista y su compañero de radio Progreso, Carlos Mejía Orellana, apuñalado el 11 de abril del 2013, supuestamente, según la Policía, por “alguien cercano”. “No aceptamos rumores que no estén fundamentados en un proceso de investigación”, cuestionó.

INVESTIGACIONES ABIERTAS

El clima en general para los periodistas sigue siendo violencia. El reciente análisis del no gubernamental Comité por la Libre Expresión (C-Libre) establece que de 136 casos registrados de violencia contra periodistas, en los últimos años, el 60 por ciento de los individuos involucrados estaba relacionado con la prensa escrita. Aún así, la mayor parte de la violencia letal (que se ha cobrado las vidas de 38 informadores desde 2003) fue dirigida contra periodistas de radio y televisión.

Al respecto, el portavoz de la Policía Nacional, subcomisionado Leonel Sauceda, destacó que en los últimos meses se ha logrado frenar la escalada criminal en contra de los comunicadores sociales, aunque admitió que las investigaciones no han podido satisfacer los reclamos de los familiares de las víctimas.

“Estamos de acuerdo que algunos casos hemos acertado y esclarecerlos, pero las investigaciones siguen abiertas, como pueden durar horas pueden durar años. Los casos siguen pendientes no es que se han olvidado”, señaló.

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