Entrevista a Darío Welcome




Siempre hay una historia que nos deja una lección de vida. Esta es la más reciente de todas: un joven de 24 años que se encontraba en la quiebra y decidió tomar acción en su vida para poder llevar sustento a su esposa e hijo.

Hizo de su forma de vestir algo que llamó la atención de todo un país, y cayó mejor cuando pronunció su amor a Dios y su visión a futuro de hasta dónde quiere llegar con su negocio.

Hace apenas unos días comenzó vendiendo horchatas. Ahora le agregó el pan de coco que hace su papá al negocio.

Sin más, mirá lo que nos contó Darío Welcome en su visita a Tegucigalpa.

¡Hola, Darío! ¿Cómo estás?

Todo excelente, mi hermano, bendecido en gloria y tras gloria. Y en victoria.

¡Bienvenido a la capital, hermano! Contame, ¿Qué hacés en Tegus?

Más que venir a una entrevista de un programa de televisión, vengo con el poder de mi Padre a bendecir esta tierra, brother.

Hay mucha gente que me ha utilizado para motivarlos y entonces estamos aprovechando la oportunidad.

¿No te avergüenza hablar de Dios entonces?

No, a mí lo que más me encanta es hablar de Dios. Si la entrevista se pudiera solo hablar de Dios, te la cambio toda y te hablo de mi Padre. Pero contestaré hacer todo lo que me preguntés.

¿Has considerado ser pastor de una iglesia?

Nunca me ha gustado, pero creo que ese es uno de los llamados que Dios tiene para mi vida. Entonces sí lo he considerado.

¿Cómo te describirías?

Como una persona común y corriente, como todos los demás, solo que por la gracia de Dios con otra actitud.

¿Cómo surge la iniciativa de poner un negocio? ¿Cómo surgen las horchatas?

Surge de que estaba completamente y rotundamente quebrado, hermano. Lo único eran 8 Lempiras en mi bolsa, con eso compré una horchata. Esa fue la idea y sabía que me iba a dar utilidades.

Mientras le pedía a Dios ideas, miré la horchata, sentí que Dios me decía: “¿Qué sabés hacer, Darío?”… Pues supe que siempre había podido hacer horchata y así comenzó la idea.

¿Cuánto dinero invertiste para iniciar el negocio de las horchatas?

Invertí como 500 Lempiras que no tenía, tuve que trabajar por ellos.



¿Qué hiciste para conseguir esos 500 Lempiras?

¡Uy, papi! Vender pan de coco con mi papá toda la Semana Santa en el Lago de Yojoa.

Después de tenerlos, me fui por San Pedro y miré un lugar bien concurrido de vehículos y dije: “Aquí puedo vender horchatas”.

¿Cuál es la receta secreta de la horchata?

La receta secreta es que lleva la gracia de Dios. Los ingredientes son los mismos que todas las conocidas: arroz, canela, morro tostado con semillas de ajonjolí, de ayote, cacahuate tostado, azúcar y agua.

Pero el secreto es la gracia de Dios, hermano, no me voy a cansar de decírtelo. Las personas que la consumen les gusta mucho.

¿Por qué vender horchatas con traje?

Ok, son varias cosas, voy a tratar de resumirlas, porque hablo bastante.

La primera es que el termo, la bolsa de horchata, la mesa y todas las cosas que yo tengo que aparentemente son pequeñas, es mi empresa. Yo me veo grande, me veo en todo el país. Veo lo que no es, como si ya fuera.

Voy pensando mucho más adelante. Cuando andaba vendiendo horchatas así, considero que es una evolución que Dios me permitió, yo ya andaba pensando en horchatas en botellas no retornables, y pensé que voy andar un día vendiendo mis horchatas con botellas no retornables.

La idea surge de que soy el gerente de mi empresa.

La segunda cosa: para romper un poco la estructura mental que tienen las personas, si te miran mal vestido, entonces, no te reciben el producto. La gente me preguntaba: “¿Te bañaste?”, “¿Te lavaste las manos?”. Y les decía que sí y no me creían.

Y la tercera es que las cosas primero entran por los ojos y luego entran por la boca, si tú tienes el mejor producto del mundo, pero tu presentación es mala, la gente no te lo recibe. Ahora mismo te puedo vender esta horchata y tu hasta saboreas la bolsa por la presentación que yo tengo.

Ahora, si anduviera en chancletas, en camisa de tirantes, quizá bañado y todo barbudo, que sé yo. ¡Hecho leña!, como decimos en Honduras. ¿Tú me recibirías la horchata?.

¡Lo dudo! ¡La verdad no!

¿Por qué? Porque pensarías que la hice con agua de la llave, que no me bañé, que no soy higiénico para preparar el producto.

Si tú tienes el mejor producto del mundo, pero la presentación es mala, tu presentación le da imagen al producto y la gente no te la recibe.

¿Cuántas corbatas tenes?

Tengo dos.

¿Quién te las regaló?

Una me la regalaron en Van Heusen, los chicos me regalaron un traje y otra me la regaló don Yeco, no recuerdo el apellido, él es israelí.

¿Te apoyaron tus padres en este negocio?

Al principio no, porque mis papás viven por el lado del Lago de Yojoa, por Peña Blanca, por la parte de atrás. Me tocó empezar solo, ya cuando mi papá me preguntó y le dije que estaba ahogado, la presión mediática, la clientela, demasiada demanda, entonces mi papá se vino para San Pedro y está trabajando conmigo. Es mi socio.

¿Qué más tenés en mente?

Bueno, tal y como les habia prometido, ya esta el pan de guineo y pan de coco en su diversidad para todas las personas que desean probar algo nuevo y que sea rico. Estoy en barrio Barandillas 7 calle, 4 avenida, esquina opuesta a Industrias Yuba. El pan lo hace mi papá.

¿Tenés familia?

Tengo esposa y un niño de dos años.

¿Cómo se llama tu hijo?

Joshua Alexei.

¿Cuál es tu misión?

Más que todo de vender mi horchata en todo el mundo si se puede, porque me veo entrando al mundo. Con los pies en la tierra y la confianza en Dios, estar en todo Honduras.

¿Qué es lo que más me interesa? Decretar una palabra que active a alguien y que lo levante, así como yo estaba un día que no tenía pisto y que Dios me levantó y me puso aquí donde estoy ahora, así quiero yo que Dios levante más gente, porque creo que Dios va a levantar mucha gente de Honduras.

No seré el primero, ni el último, esta no es mi temporada, es la temporada de Dios que va a poner en alto el nombre de nuestro Señor en nuestro país.

¿La beca que te ofrecieron es real? ¿O fue pura publicidad?

Me han ofrecido cuatro becas para que termine mis estudios.

¿Cuáles universidades?

UTH, USAP, Ceutec y USEM.

¿Ya decidiste qué beca vas a tomar?

Ya me decidí, hermano. Más bien ya me fui a matricular.

¿A dónde?

En la USAP. Voy a estudiar administración de empresas y después de eso marketing.

¿Te considerás famoso?

Pues hay que ser consciente de la realidad. Humildad no es agachar la cabeza y hacerse el tonto. Humildad es reconocer dónde Dios te ha puesto y reconocer que todo le pertenece a Él.

Me considero conocido, pero, trato de que el famoso sea Dios, no yo.

¿Qué te dijo el presidente Juan Orlando Hernández?

Que me iban ayudar, en efecto, me ayudaron.

Se acercaron, me extendieron un crédito y estamos pagando fielmente nuestras obligaciones.

Creo que no todo te lo pueden regalar, porque mal acostumbrás a la gente, algo tiene que costarte.

¿Y de Honduras qué me vas a decir?

¡Hermano! ¡Brother! Yo amo mi tierra, me malea cuando escucho a alguien diciendo: “Honduras que aquí, Honduras que por allá”. Es la tierra que Dios nos dio como herencia. Es más, muchas personas de afuera vienen a Honduras y dicen que la belleza del país es única.

Cuánta riqueza en mares, en lagos, en biodiversidad marina, en todo. Y los que estamos aquí solo saben decir: “No, loco, me voy pa´l norte” o “No puedo hacer nada con este gobierno”.

Cuando uno bendice la tierra y empieza a hablar bien de Honduras, tierra bendita, entonces la tierra cuando es bendecida te abre las puertas.

Bendigo mi tierra en el nombre de Jesús.

¡Darío, muchísimas gracias por tu tiempo! ¡Sos un ejemplo para muchos que se quedan de brazos cruzados!.

Fuente: http://www.radiohouse.hn/dario-welcome-inicie-a-vender-horchatas-porque-estaba-en-quiebra/